Quietud

A veces, en la vida, dar un frenazo en seco, es la única manera de volver a tomar impulso para avanzar en ella.
Cuando se pierden fuerzas, y se necesita energía para continuar hacia adelante, no hay nada más tranquilizador que detenernos, respirar profundamente -tomándonos el tiempo justo y necesario- para ver todo desde otra perspectiva y proseguir nuestro camino.
Se pierde energía en la carrera, toda la que hayamos empleado en el esfuerzo continuado, y se dejan atrás muchas cosas buenas por el hecho de detenernos, pero es la única manera de poder colocarnos de nuevo en la senda de la vida.
Cuando lo que buscamos es la quietud para nuestra alma y nuestra mente, sin duda, parar es el mejor y más reconfortante acto que podamos realizar. Y las nuevas vistas que podamos divisar, quizás nos inspiren para continuar.