Y en esa zona de confort, si, se está caliente, te sientes bien en ella, ves desde fuera todo lo que pasa, pero es hora de salir de ella. El cambio no lo encontrarás en ella, para ello tendrás que abandonarla.
Por mucho que te digan que tienes que hacerlo o te motiven para ello, solo tú tienes que hacerlo. No puedes mandar a nadie, que te despeje el camino y tú llegues victorioso a la meta soñada.
Ver la vida pasar desde la barrera, está muy bien, no vives sobresaltos. Pero tú bien sabes, que estar en ella, no te hace ningún bien.
Fuente: El principio de un comienzo
Si no nos proponemos rodar,
nos ocurrirá, que sólo seremos una rueda vieja, parada, anclada sin ánimos para nada más, y veremos pasar a otras ruedas que, a pesar de la situación, continúan rodando con brío y energía en busca de un nuevo destino.
En nosotros está la fuerza para lograr salir rodando en busca de nuevos horizontes y no quedarnos tirados en la cuneta, cual vieja rueda.

